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domingo, 1 de enero de 2017

Calandrias. 

Inquietas y pendencieras, le disparan sus picos a todo blanco móvil. De canto impostado y sostenido, es su metálico mantra una liturgia de veranos encendidos en medio de la nada.



martes, 27 de diciembre de 2016

No existe "criatura menor" en el Universo, al respecto, sólo existen prejuicios.
Quién menosprecia lo que, por comparación, le resulta pequeño, aún no ha descubierto su propia grandeza.



miércoles, 21 de diciembre de 2016

Quienes viven cobijados bajo el cielo del norte, "tal vez", nunca hayan visto esta diadema que brilla en las noches del hemisferio sur.

Hace tan sólo un suspiro, algunos hombres, llamados por el poder imperial "adelantados", repararon en ella en medio de sus campañas de saqueo y conquista, dándole el nombre con que mayormente se la conoce, Cruz del Sur.
Sin embargo, los pueblos originarios de estas latitudes, esos que nacieron como un canto emergiendo de las entrañas mismas de la Tierra muy muy antaño (bastante más que un suspiro...), creyeron ver en ese puñado magnífico de luminarias y en sus entornos celestiales "la pisada del choike o surí o mañik, el ñandú cósmico", o la cruz escalonada, la "chacana", símbolo de la cosmovisión andina.

Más allá de toda interpretación, cada noche se alzan en la negrura orientando el camino del viajero.



Mientras vamos y venimos urdiendo nuestras rutinas diarias, la cabeza, sumergida en el mar de fondo del momento, más allá de nuestro Planeta, la realidad cobra una dimensión sideral. En medio de los escenarios globales con sus agendas y almanaques, de las pretensiones fútiles del sacro dios Consumo, de los estándares “empobrecedores” que la sociedad mundial insta a alcanzar a como dé lugar, girando como trompos en la loca vorágine, encadenados a un estilo de vida hipnótico y superfluo, como Humanidad, vamos distanciándonos de la Naturaleza, olvidando que somos criaturas sujetas al Orden Mayor de la Creación.

Tomar conocimiento del macro proceso que cursa la Tierra en la vastedad casi infinita del Universo implica despertar la conciencia universal desde la cual reconocernos Ser.



miércoles, 16 de noviembre de 2016

Protagonismo y competitividad.

"A diario", seguimos "inculcando" en las mentes de los niños y jóvenes estas pautas conductuales, apoyadas en los juicios de valores del "Reino del Ego". Sistemáticamente, desde que nacen, los formateamos, empujándolos hasta acorralarlos contra la cerca de una Sociedad sustentada en lo aparente, lo vano, lo superfluo, lo intrascendente; los conminamos a montar el histórico Caballo desbocado del Gran Paradigma Mundial que impera comandando desde la ignorancia de la Esencia, para emprender la frenética carrera que los conducirá inexorablemente hasta el pie del abismo de la propia insatisfacción personal, turbada, su conciencia, por la confusión que trae el sinsentido de una existencia que se percibe tortuosa y hueca.

Paradójicamente, ocurre, luego, que penalizamos en el escenario del mundo, el accionar impiadoso, obsesivo y, por eso, ciego de aquellos que se instalan como los "líderes del protagonismo despiadado y la competitividad brutal y devastadora". Tras esta falta absoluta de coherencia que evidenciamos en nuestras vidas, en nuestras creencias, en nuestros comportamientos, nada hay, entonces, de qué asombrarse cuando, del seno de tal engendro por nosotros mismos creado y alimentado, emerge el "Monstruo" tan temido encarnado a nuestra medida. Esta dolorosísima Enfermedad "autogenerada y padecida por la humanidad" se manifiesta con el sólo propósito de "guiarnos espontáneamente" a una impostergable "toma de conciencia". Recapacitar y dar un paso al acostado del "signado derrotero de la manada" es lo que hará posible el gestar un cambio sustancial "desde lo individual", porque es "una a una" que las gotas del Agua se reúnen para volver a ser Océano.

"Protagonismo y Competitividad" pueden convertirse en esa piel reseca y desvitalizada que mudemos si decidimos, finalmente, renacer a una Nueva Conciencia Amorosa a través de la Cooperación y la Unidad.



lunes, 12 de septiembre de 2016

Allende la más arriesgada de todas las especulaciones científicas, hay la vastedad incalculable de un Universo vivo y, por esto, palpitante. A cada paso que das, el cielo que te cobija se deja ver infinito e impensable.
Acaso, sólo quede librado al completo dominio de la contemplación la grandeza mayúscula de su cuerpo fulgurante, en medio de la oscuridad más absoluta.



miércoles, 24 de agosto de 2016



Viernes 12 de agosto de 2016
Hora 18:10
Salón de lectura de la Biblioteca Argentina, ciudad de Rosario.
Presentación del libro "Donde cantan los Ecos".

(ahora sí, Alma, ahora sí...)

Fue entrar al salón principal, aún en penumbras, y revivir momentos de un pasado idefinidamente lejano (y tan cercano...). Tardes de lecturas, el silencio acompañaba esos espacios íntimos con olor a pinotea y una austeridad bendita que, es evidente, quedó grabada como una impronta en mi energía.
No fue poca ni mucha la gente autoconvocada. Sólo estuvo allí quien, como dice la autora, "ya había acordado, en algún tiempo irrazonable, esta cita". De los dos micrófonos generosamente dispuestos en la mesa, bastó uno en mi mano para que el decir desde el corazón fluyera, junto con las lágrimas. Mi experiencia vital y el Fuego Sagrado que me nutre dieron sustento y tibieza al relato y una parte de mi misión en esta vida se vio, así, concluida.

En gratitud y amor ...

"... Reunida a mi niña y a mi anciana, hoy entro al nuevo día montada en la cresta de la Vida, con plena consciencia
del Juego que juego, dispuesta a no olvidarme de aquello que al ganar años se olvida. Me agradezco, hasta aquí, el camino recorrido. Agradezco a los fuertes vientos, que me han enseñado a sostenerme erguida en mí misma; a la brisa cálida, que ha sabido calmar el dolor cuando lo hubo soplando en mis heridas el reconfortante aliento como bálsamo aromado; al páramo que, en su aridez, me privó de alimento, pues me facilitó el descubrir que hay otro, inextinguible, que sustenta la existencia; al valle fértil, que me
mostró la generosidad y abundancia de que está hecho el Universo que habito; a todos y cada uno de los rostros que acompañaron mi andar, por devolverme amorosamente mi
propio reflejo, por orientar permanentemente mis aprendizajes, por brindarme la posibilidad de encontrarme en cada uno de ellos y, comprendiéndome, comprender la unidad del Espíritu.

Soy estrella y guía de mis propios pasos. Soy este perfume inconfundible, esta melodía única que se libera en el espacio ahora, así, aquí, y se vuelve ARMOnía bajo el signo del AMOR..."